Durante años, el mercado inmobiliario ha funcionado prácticamente igual.
Si querías vender una vivienda o comprar una casa, la solución habitual era recurrir a una agencia que gestionara todo el proceso a cambio de una comisión sobre el precio de venta.
Sin embargo, Internet ha cambiado las reglas del juego.
Hoy es más fácil que nunca anunciar una vivienda, contactar directamente con compradores o acceder a información de mercado. Aun así, siguen existiendo aspectos complejos donde contar con ayuda profesional puede marcar una gran diferencia.